Saltar al contenido

El secreto de Xein

Genero: Terror

 Sinopsis del libro 

Los caminos de Axlin y Xein vuelven a cruzarse, pero ambos parecen estar más alejados que nunca. Ella trabaja en la biblioteca y sigue recopilando información para completar su bestiario, mientras investiga lo que parece una presencia anormal de monstruos dentro de los muros de la Ciudadela. Por otro lado, al intentar ayudar a su amigo Dex con un problema personal se verá envuelta en un conflicto que implica a varias familias aristocráticas de la ciudad vieja.

Xein, por su parte, se ha convertido en uno más de los Guardianes que protegen a los habitantes de la Ciudadela de los monstruos que los acechan. Su lealtad a la Guardia lo obliga a mantener sus nuevos conocimientos ocultos para el resto de la gente y especialmente para Axlin, lo cual levantará un nuevo muro entre los dos.

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Todo ello causará conflictos entre ambos cada vez que vuelvan a encontrarse, pero también hará saltar chispas que arderán con más fuerza a causa de su pasado en común.


Ficha técnica del  libro

  • Título: El secreto de Xein (Guardianes de la Ciudadela 2)
    Genero: Terror

    Nº de páginas: 531
    Idioma: Español
    Servidores: Google drive, Zippyshare, y Onedrive

  • Formato: Pdf,Epub,Mobi y más.

Descargar libro Gratis El secreto de Xein – Laura Gallego García

Axlin se quedó mirándolos, aún aturdida. La explicación de Rox no
justificaba el extraño comportamiento de Broxnan, pero sí el de Xein, o al
menos en parte.
No obstante, había visto su expresión al mirar a Broxnan. La determinación
con la que había apuntado su arma hacia él. El gesto de ira de su rostro al ver
que se le había escapado.
A pesar de que deseaba creer en las palabras de la Guardiana, había algo
que no terminaba de convencerla. De modo que, antes de que se diera cuenta
de lo que hacía, echó a correr tras Xein. Oyó que Dex la llamaba y creyó que
Rox la detendría, pero no lo hizo.
Axlin llegó al lugar en el que el canal se cruzaba con otro más grande que
fluía paralelo a la muralla. Torció la esquina y miró a su alrededor.

Se
sobresaltó al ver que Xein se hallaba apenas unos pasos más allá, en la misma
orilla. Todo su cuerpo estaba en tensión, concentrado al máximo. Tenía la
lanza preparada y la mirada clavada en una figura que corría por la orilla
opuesta.
La joven abrió la boca para gritar, pero Xein fue más rápido. Su arma salió
disparada, tan veloz que ella apenas fue consciente de que la había lanzado, y
atravesó con brutal precisión el cuerpo de la persona que huía de ellos al otro
lado del canal.
Axlin vio como Broxnan, empalado por la lanza de Xein, caía al agua con
un sonoro chapoteo.
Chilló.
Fue entonces cuando él reparó en su presencia y se volvió para mirarla. Si
Axlin no hubiese estado tan alterada, quizá habría detectado la confusión en
su rostro, el horror, el dolor. Pero ella acababa de verlo asesinar a sangre fría
al hermano de su mejor amigo.

Cuando Xein trató de sujetarla, ella se lo quitó de encima y lo miró con
espanto y repugnancia, incapaz de reconocer en aquel despiadado asesino al
muchacho al que había amado.
—No me toques —siseó—. No te acerques a mí.
Algo se rompió dentro de él. Fue como si las lágrimas en los ojos de Axlin
tuviesen el poder de atravesar su corazón como la daga más letal. Estuvo a
punto de explicarle lo que había sucedido en realidad, de revelarle el mayor
secreto de la Guardia de la Ciudadela; cualquier cosa con tal de que ella
dejara de mirarlo de aquella manera. Pero la disciplina que había aprendido
en el Bastión se impuso sobre sus propios deseos.
Axlin no debía saberlo. Ninguna persona corriente debía saberlo.
Recobró la compostura y se las arregló para responder:
—Debes marcharte de aquí, ciudadana. Regresa con tus amigos y no
vuelvas a interferir en el trabajo de los Guardianes.

Ella abrió la boca para decir algo, pero finalmente sacudió la cabeza, volvió
a dirigirle una mirada horrorizada, dio media vuelta y se alejó todo lo deprisa
que pudo.
Xein la vio marchar, desolado. Huía de él como si fuera un monstruo. Se
trataba de un gesto inútil porque, si él hubiese querido hacerle daño de
verdad, habría podido alcanzarla de un solo salto. O matarla desde allí con un
solo lanzazo.
Se estremeció de horror. Sintió náuseas, pero se mantuvo firme y, solo
cuando ella dobló la esquina y desapareció de su vista, se permitió
derrumbarse contra el muro, presa de una súbita debilidad.
«Piensa que soy un monstruo. Peor que un monstruo», se repetía a sí
mismo. Después de todo, estaba en la naturaleza de los monstruos atacar y
devorar a las personas. Pero los seres humanos podían elegir. Y todos,
especialmente los Guardianes, superiores a la gente corriente, eran
responsables de sus propios actos.


Leer  ebook en online dando clic abajo

Si  lo que quieres es leerte   el libro en  linea  pues dejame decirte  que lo puedes hacer  dan clic en el  botón de abajo  y te redirige  hacia  donde podras  leerlo  sin ningún  problema  y ya muchos  lo   lo tiene  o lo están leyendo en este momento.

 online


PDF


EPUB

Más  libros del mismo autor

El libro de los portales - Laura Gallego García

El libro de los portales – Laura Gallego García

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Si en verdad te gusta nuestros libros comparte con un botón de abajo nos ayudará a seguir creciendo muchas gracias por compartir!!!