Saltar al contenido
▷ Descargar libros gratis en pdf y epub 【2019】 Una página libre de Virus!!

¿Hay que cambiar de hombre cada vez que una cambia las cortinas? – Elena Panteleeva

Genero: Ciencias

 Sinopsis del libro 

¿Le ha ocurrido decir a alguien que en su tiempo libre lee libros? ¿Y que ese alguien le mirase como si le dijera que desayunaba niños asados?
¿Le recuerdan las portadas de novelas románticas la publicidad de las muñecas hinchables?
¿Ha notado cómo en los últimos años las miradas que los no fumadores dirigen a un cigarrillo encendido se han ido llenando de odio?
A algunos personajes de esta novela corta sí les ha ocurrido, les ha recordado, no les ha pasado desapercibido.
Para la protagonista estas preocupaciones son secundarias.

Empleada de ínfima categoría de una gran empresa, a sus treinta años conserva todavía algunas ilusiones sobre su vida personal. Inesperadamente, recibe una oferta que puede sacarla de su invisibilidad, en un sentido muy amplio de la palabra. Pero las dilaciones y silencios que siguen a la oferta le hacen preguntarse: ¿estafa o lotería?

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.


Ficha técnica del  libro

  • Título: ¿Hay que cambiar de hombre cada vez que una cambia las cortinas?: No es una comedia romántica (Spanish Edition)
    Autores: Elena Panteleeva
    Tamaño: 0.83MB
    Nº de páginas: 480
    Idioma: Español
    Servidores: Google drive, Zippyshare, y Onedrive
  • Formato: Pdf,Epub,Mobi y más.

Descargar libro Gratis ¿Hay que cambiar de hombre cada vez que una cambia las cortinas? – Elena Panteleeva

La mujer le dirigió una larga mirada. ¿Esperando a que
continuase o buscando palabras amables para decirle que se había
equivocado con ella, que Isolda no valía ni para arrastrar los cables
de los focos?
Pero lo que la mujer dijo al final fue:
-Tienes una voz bonita.
Y miró al hombre.
Isolda siguió su mirada y vio cómo el hombre cabeceaba
lentamente. Su cara decía a las claras: “¡Qué le vamos a hacer!”
Isolda bajó la vista. Cómo no. ¿Qué estaba esperando? Había
pasado todo ese tiempo… ¿cuánto hacía que entró en esta tienda por
primera vez?… ¿un mes?… ¿dos?… No, más que eso, fue el día en
que conoció a Beni… Pues todo este tiempo lo había malgastado
dando vueltas a su relación con Beni, luego con Ciri y, en estos
últimos días, a una que ni siquiera existía, con Dani. Y todo ese
tiempo, pensando en lo mucho que Beni, Ciri o Dani la querrían y
admirarían cuando se convirtiese en estrella de televisión. ¡Si se
hubiera preocupado de aprender cada día una sola línea de una
canción, ya tendría repertorio para un recital!
Si se hubiera molestado en pensar en algo más que en los
tacones altos y secuestros. Y en las cortinas.

Si hubiera pensado que, para salir por televisión, tenía que
aprender a hacer algo que la gente quisiera ver. Y oír.
Con retraso, Isolda dijo:
-Lo siento.
Y añadió:
-No sé qué ha pasado, pero de repente todas las canciones se
me han ido de la cabeza. Todas. Incluida ésta.
Y añadió una frase más:
-Ni siquiera estoy nerviosa.
Se rió y se dio cuenta de que su risa sí sonaba nerviosa.
Su mirada se cruzó con la del hombre, que dio varias
cabezadas: claro que no, usted sólo está un poco perturbada, debería
consultar a un médico. Así, al menos, interpretó Isolda su gesto.
La mujer seguía callada. Se había girado e Isolda no podía verle
la cara. ¿Qué habría leído en ella? ¿Decepción? ¿Desprecio? ¿Odio?
-Bueno, creo que me voy –dijo Isolda.

La mujer no reaccionó a sus palabras. El hombre volvió a
dedicarle una ráfaga de cabezadas: vale, vale, vete ya, es lo mejor
que puedes hacer.
En este momento una nueva voz irrumpió en la muda escena:
-¡Mamá!
Una voz de hombre joven. Una voz de… Incluso antes de verle,
Isolda reconoció a Dani. A Daniel… ¿Mamá? ¿Era un grito de auxilio?
¿Se había cumplido su deseo y Dani acudía a ella tras haberla oído
cantar? ¿Y estaba aterrado con lo que había escuchado?…
No. Daniel se dirigía a la mujer de la tele… ¡¿Mamá?!…
La mujer cruzó en dos pasos la corta distancia que la separaba
de Daniel y levantó una mano. ¿Iba a acariciarle la mejilla? ¿Iba a
darle una bofetada?
La mano de la mujer, tal como había subido, bajó.

Pero lo primero que le llamó la atención a Isolda fueron los pies
de la mujer. Sus zapatos. La mujer llevaba tacones altísimos. Y aun
así, al lado de Daniel parecía más diminuta que nunca…
Ahora que se fijaba, se daba cuenta de que las oscuras ropas de
la mujer, discretas y sencillas como las de muchas mujeres mayores
de clase media baja, eran de buena calidad y cumplían con las
tendencias de la temporada. Su corte de pelo era impecable. Y su
calzado… Debía de ser una de esas fetichistas del calzado porque
sus zapatos, aunque oscuros, a juego con la ropa, sí eran llamativos.
Y caros.
Las sortijas de la mujer tampoco eran de bisutería.
Daniel, el hijo del dueño de la empresa donde trabajaba Isolda y,
era de suponer, hijo de la esposa del dueño, estaba mirando a Isolda.
No, estaba mirando a través de ella.
Isolda creyó ver en sus ojos una breve chispa de… ¿sorpresa?…
¿enojo?… ¿burla?… No. Se la habría imaginado. Daniel estaba
mirando a un punto situado justo detrás de la nuca de Isolda.
Isolda dio un paso adelante. Iba a marcharse, sí, pero antes…
-¡Daniel! –pronunció con voz alta y firme.

Tres pares de ojos se fijaron en ella. La mujer y el hombre
anónimos, y Daniel la estaban mirando.
-¿Quién es Daniel? –preguntó la mujer.
-No sé. Tal vez, algún dios –dijo Daniel-. Sabes, como algunos
dicen ¡Jesús! Y antes decían ¡por Júpiter!
Sí, ahora la burla en los ojos de Daniel se leía con toda claridad.
¡Daniel, un dios!
-Jajá –dijo Isolda y dio un paso hacia la puerta.


Leer  ebook en online dando clic abajo

Si  lo que quieres es leerte   el libro en  linea  pues dejame decirte  que lo puedes hacer  dan clic en el  botón de abajo  y te redirige  hacia  donde podras  leerlo  sin ningún  problema  y ya muchos  lo   lo tiene  o lo están leyendo en este momento.

 online


PDF


EPUB


Más  libros del mismo autor

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Si en verdad te gusta nuestros libros comparte con un botón de abajo nos ayudará a seguir creciendo muchas gracias por compartir!!!