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Juego De Tronos

Genero: Terror

 Sinopsis del libro 

Tras el largo verano, el invierno se aproxima a los 7 Reinos. Lord Eddard Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para Juego De Tronos  pdf unirse a la  corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre irrendeto y antaño guerrero valiente cuyas mayores aficiones son comer, tomar y engendrar bastardos. Eddard Stark desempeñará el cargo de Mano del Rey y también procurará desentrañar una confusión de intrigas que va a poner en riesgo su vida… y la de los suyos.

En un planeta cuyas estaciones duran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada brotan en los rincones más sombríos y fantásticos, la traición y la fidelidad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que captura en sus fauces a los personajes… y al lector.

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Ficha técnica del  libro

  • Título: Juego de tronos
    Autores: George R. R. Martin
    Serie: I de Canción de hielo y fuego
    Tamaño: tres.83MB
    Nº de páginas: 548
    Idioma: Español
    Servidores: Google drive, Zippyshare, y Onedrive
  • Formato: Pdf,Epub,Mobi y más.

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Arry n, aquel hombre atendería a razones. Sería el fin de Cersei, y asimismo del
Matarrey es, y si lord Ty win osaba alzarse en occidente, Robert lo aplastaría
como había aplastado a Rhaegar Targary en en el Tridente. Lo veía todo muy
claro.
Aquel desay uno le supo mejor que nada de lo que había comido en mucho
tiempo, y después, la sonrisa le brotó más de manera frecuente y más de manera fácil, hasta
que llegó el instante de que se reanudara el campeonato.
Ned se dirigió a la competición con el rey. Había prometido a Sansa que vería los
últimos enfrentamientos con ella. La septa Mordane se hallaba enferma, y su
hija no deseaba perderse el final de las justas. Ya antes acompañó a Robert a su sitio,
y se percató de que Cersei Lannister había optado por no acudir. Aquello
también le infundió esperanzas.
Se abrió camino entre el tumulto hasta donde estaba su hija, y la halló justo
cuando sonaban los cuernos anunciando la primera justa. Sansa estaba tan
absorta que apenas advirtió su llegada.
El primer caballista en presentarse fue Sandor Clegane. Llevaba una capa verde
oliva sobre la armadura color gris ceniza. Era, así como el y elmo en forma de
cabeza de can, su única concesión al ornamento.

—Cien dragones de oro por el Matarrey es —anunció en voz alta Meñique al
ver entrar a Jaime Lannister a lomos de un muy elegante corcel bay o bien.
El caballo llevaba una manta de malla dorada, y Jaime relucía de la cabeza
a los pies. Hasta su lanza era de madera dorada proveniente de las islas del
Verano.
—Acepto —gritó lord Renly —. Semeja que esta mañana el Cánido tiene
hambre.
—Hasta los perros hambrientos saben que no deben morder la mano que les
da de comer —replicó Meñique con tono seco.
Sandor Clegane se bajó el visor con un clang, y ocupó su sitio. Ser Jaime
lanzó un beso a alguna mujer que ocupaba un puesto entre el pueblo, se bajó el
visor con suavidad y se dirigió cara la otra punta de la competición. Ambos
aprestaron sus lanzas.
Ned Stark habría dado cualquier cosa por verlos perder a los 2, mas Sansa
observaba la escena deseosa, con los ojos húmedos. La tribuna, erigida a toda
velocidad, se estremeció cuando los caballos emprendieron el galope. El Cánido se
inclinó cara delante con la lanza firme, mas Jaime se inclinó a un lado con
destreza un momento ya antes del impacto. La punta del arma de Clegane chocó,
inofensiva, contra el escudo dorado con el distintivo del león, al paso que la del
Matarrey es acertaba en perpendicular. La madera se fragmentó, y el Cánido tuvo que
luchar para no desplomarse. Sansa contuvo el aliento. La multitud chilló.
—¡Ya hago planes para gastar tu dinero! —le chilló Meñique a lord
Renly.

El Cánido logró sostenerse sobre la silla difícilmente. Tiró de las riendas
del caballo, lo forzó a dar media vuelta y se dirigió cara su punto de arranque
para el segundo pase. Jaime Lannister tiró la lanza rota y cogió una nueva
mientras bromeaba con su escudero. El Cánido emprendió nuevamente el galope.
Lannister hizo lo propio. En aquella ocasión, cuando Jaime se inclinó en la silla,
Sandor Clegane se inclinó asimismo. Las 2 lanzas brincaron en mil pedazos, y
cuando las astillas cay eron al suelo, había un caballo bay o bien sin caballista. Ser Jaime
Lannister, dorado y contusionado, rodaba por tierra.
—Sabía que el Cánido iba a ganar —dijo Sansa.
—Si sabes quién va a vencer en el segundo enfrentamiento —le gritó
Meñique, que la había oído—, dímelo pronto, o bien lord Renly me desplumará. —
Ned sonrió.
—Lástima que el Gnomo no esté con nosotros —añadió lord Renly —. Yo
habría ganado el doble.
Jaime Lannister estaba de nuevo de pie, mas el recargado casco de león se le
había machacado en la caída y no se lo podía eliminar. El pueblo lo siseaba y lo
señalaba; las damas y los caballeros procuraban disimular las risas sin
conseguirlo, y sobre cualquier otro estruendos, Ned oía las carcajadas del rey
Robert. Para finalizar debieron llevarse al León de Lannister a la forja de un
herrero, ciego y dando tumbos.
Para entonces, ser Gregor Clegane y a había ocupado su puesto en la competición. Era
enorme; Eddard Stark no había visto en su vida a absolutamente nadie tan enorme. Robert
Baratheon y sus hermanos eran hombres fornidos, del mismo modo que el Cánido, y en
Invernalia, el joven de cuadras retrasado, Hodor, los dejaba pequeños a todos.
Pero el caballero al que apodaban la Montaña que Cabalga era todavía más grande
que Hodor. Medía más de 2 encallas y media, tenía los hombros enormes y los
brazos gruesos como leños de árboles.

Su corcel prácticamente parecía un poni entre las
enormes piernas embutidas en la armadura, y la lanza que llevaba era, en sus
manos, un palo de escoba.
A diferencia de su hermano, ser Gregor no vivía en la corte. Era un hombre
solitario que raras veces salía de sus tierras, a no ser para una guerra o bien un campeonato.
Había estado a la vera de lord Ty win cuando cay o Desembarco del Rey. Entonces
era un caballero recién nombrado, apenas tenía diecisiete años, mas y a resultaba
inconfundible por su tamaño y por su ferocidad inexorable. Conforme se rumoreaba,
había sido el propio Gregor el que estampó contra una pared el cráneo del
príncipe bebé Aegon Targary en y después violó a la madre, la princesa
dorniense Elia, ya antes de pasarla por la espada. Eran cosas que no se afirmaban en
presencia de Gregor.
Ned no recordaba haber alterado 2 palabras con él: si bien Gregor había
estado en su bando a lo largo de la rebelión de Balon Grey joy, no era más que un
caballero entre miles. Lo observó con determinada inquietud. Ned no prestaba atención
a las habladurías, mas lo que se comentaba de ser Gregor era despreciable.
Estaba a puntito de casarse por tercera vez, y se afirmaban cosas
terribles sobre el destino de sus 2 primeras esposas.

Según los cotilleos, su
fortaleza era un sitio sombrío donde los criados desaparecían sin dejar indicio, y
ni los perros osaban entrar en el salón. Había habido una hermana que murió
joven en extrañas circunstancias; el fuego había Juego De Tronos  epub demacrado a su hermano, y su
padre había fallecido en un accidente de caza. Gregor había heredado la fortaleza,
el oro y las propiedades de la familia. Su hermano pequeño, Sandor, salió de allí
aquel mismo día y puso su espada al servicio de los Lannister. Se afirmaba que no
había regresado a su hogar ni tan siquiera de visita.


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