Saltar al contenido

Otoño en Londres

 Sinopsis del libro 

«El hotel Ellesmere se halla al sur de Hyde Park, en uno de los barrios más elitistas de Londres, hogar del creador de Peter Pan: el célebre South Kensington».

Allí va a parar LILY, admitida en la universidad gracias a una beca y atónita por su lujosa residencia. Para MEREDITH, ese ambiente es muy común, al igual que para AVA, más interesada en que sus secretos no salgan a la luz pese a la insistencia de CONNOR, ese chico coreano que siempre acompaña a REX (del que todos hablan debido a su madre) y a MARTHA, la del pelo azul que armó un número cuando se cruzó en una fiesta con TOM; sí, ¡el mismísimo Tom Roy!, amigo de FINN, el pelirrojo aficionado a los videojuegos que siente antipatía por OLIVER… Ese al que Lily preferiría no tener que ver nunca más.

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Con el inicio del otoño, todos ellos coinciden en el entorno más exclusivo de Londres, donde cuanto más alta es la cima, más riesgo entraña el precipicio.


Ficha técnica del  libro

  • Título: Otoño en Londres
    Autores: Andrea Izquierdo
    Serie: I de Otoño en Londres
    Tamaño: 3.93MB
    Nº de páginas: 570
    Idioma: Español
    Servidores: Google drive, Zippyshare, y Onedrive
  • Formato: Pdf,Epub,Mobi y más.

Descargar libro de Otoño en Londres – Andrea Izquierdo
en pdf o epub Gratis

Es la tercera vez en dos días que voy a llamar a la puerta de Rex. En esta
ocasión tengo más esperanzas de dar con él; ayer se tiraría gran parte del día
durmiendo y no me oyó, estoy segura. No puede estar pasando de mí… Ya le
pedí perdón por todo lo que había ocurrido. Al menos, mi tobillo está bastante
mejor, así que pronto podré volver a ponerme tacones sin miedo a que me
duela.
Como suponía, no tengo que esperar ni cinco segundos para que abra…
Y, a juzgar por su cara, no era a mí a quien esperaba.
—¿Qué haces aquí?
Todavía va en pijama, a pesar de que es casi la hora de comer, tiene el
pelo revuelto y la barba, que siempre presume de llevar muy bien recortada, le
ha crecido un poco. No le favorece nada.
—He venido a hablar sobre…
—No me interesa, Martha —contesta, cerrándome la puerta.
Soy más rápida que él y pongo el pie bueno entre esta y el marco,
arriesgándome a que me estropee los zapatos que estoy estrenando. Por suerte,
al ver mi movimiento, se detiene.
—Por favor, escúchame, sólo será un minuto.
Rex me mira, pensativo; después, comprueba la hora en el iPhone y se
asoma para asegurarse de que no hay nadie en el pasillo. No sé si le
avergüenza que nos vean juntos o si es que de verdad está esperando a alguien.
—Tienes un minuto, nada más —me dice. Ni siquiera me invita a entrar en
su habitación.

—¿Estás enfadado conmigo por lo del viernes?
—Es una broma, ¿verdad?
Entrecierra los ojos y, por un segundo, me da miedo que se ponga a gritar
aquí en medio. Abre un poco más y me hace un gesto con la cabeza para que
pase.—
No quiero que se entere todo el mundo —se limita a explicar.
Trago saliva y entro, empujando la puerta para cerrarla con el mismo pie
que la ha mantenido abierta.
—Sólo quería saber si…
—Me da igual lo que quieras saber —escupe—. ¿Qué clase de
inteligencia tienes para plantarte aquí y preguntarme si estoy enfadado después
del numerito del viernes? ¡Me podían haber pillado con…! —Ha alzado la
voz, pero súbitamente cierra la boca.
—¿Con qué?
—Nada.
—No, ¡dime!
—Nada que te incumba. —Me mira con un desprecio que me descoloca—.
No quiero saber nada más de ti ni de Connor. Idos a la mierda los dos, me
habéis dejado como un gilipollas. No tienes ni idea de lo que es tener a la
prensa todo el día detrás. Llega a pasar algo y…
—¿Algo como qué? —No entiendo qué importancia tiene lo que hice.
Joder, quizás ahora haya tensión entre él y Tom Roy, pero tampoco es para
ponerse así conmigo, ¿no?
Rex sacude la cabeza, enfadado.
—¡No tienes ni puta idea, ya te lo he dicho! Y ahora lárgate de aquí antes
de que me veas cabreado de verdad, porque me estás poniendo enfermo. Eres
una niñata convencida de que por pegarse a mí va a conseguir conocer a todos
los famosillos de la ciudad, pero ¿sabes qué? ¡Tú sola te has bastado para
quedar como una retrasada! —Me apunta con el dedo mientras me grita, cada
vez más alto. En las habitaciones contiguas tiene que estar oyéndose la
conversación perfectamente.

—Yo no quiero…
—¿Quién te crees que eres? ¡Has tenido suerte de que no te haya dado una
hostia a tiempo!
Me quedo sin aliento y, por un momento, pienso que me va a dar una
bofetada. Noto la garganta seca… Quiero salir pitando de aquí, pero mis
piernas se niegan a obedecer y tiemblan como si fueran de gelatina.
—¡Vete de una puta vez! ¡Me das asco, joder! ¡No quiero volver a verte!
Rex da una patada a la pared y, acto seguido, un puñetazo. Impulsadas por
el pánico, mis piernas por fin reaccionan: abro la puerta de un tirón y me
precipito al pasillo. No conocía esa faceta suya tan violenta… Mierda, ¡yo
sólo intentaba disculparme y pasar página!
—¡No me hables nunca más! —lo oigo gritar mientras echo a correr hacia
las escaleras.
Bajo los escalones de dos en dos, asustada e incapaz de pensar en algo que
no sea alejarme de él lo antes posible.


Leer  ebook en online dando clic abajo

Si  lo que quieres es leerte   el libro en  linea  pues dejame decirte  que lo puedes hacer  dan clic en el  botón de abajo  y te redirige  hacia  donde podras  leerlo  sin ningún  problema  y ya muchos  lo   lo tiene  o lo están leyendo en este momento.

 online


PDF


EPUB


Más  libros del mismo autor

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Si en verdad te gusta nuestros libros comparte con un botón de abajo nos ayudará a seguir creciendo muchas gracias por compartir!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *