Saltar al contenido

Quarabel

Genero: Aventura

 Sinopsis del libro 

Primera parte de la trilogía Quarabel pdf
La vida de Pablo, ejecutivo de una importante multinacional de smartphones, sufre un vuelco inesperado cuando recibe un extraño regalo unos días antes de su cumpleaños.
A partir de ese instante su apacible vida se transforma en una aventura continua, que le situará en el centro de una profecía milenaria, que está a punto de cumplirse, que compromete la existencia de toda la humanidad y que está directamente relacionada con el nuevo y sofisticado teléfono que pretende lanzar su empresa.

Poco a poco, pero a un ritmo frenético, se cruzarán en su vida nuevos personajes, amigos y enemigos, desconocidos hasta entonces, mientras va descubriendo quién es en realidad y se introduce cada vez más en un mundo increíble y misterioso, donde nada es lo que parece.
Mundos paralelos, acción, amor, emoción y misterio, al compás de una historia, más propia de una película que de una novela, sin un momento de respiro, que se lee fácil, de un tirón y que no deja a nadie indiferente.
Más 20.00 lectores, desde que se publicó en el año 2012, avalan su éxito.

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.


Ficha técnica del libro

  • Título: Quarabel I
    Autores: Gabriel Nieto
    Tamaño: 1.06MB
    Nº de páginas: 574
    Idioma: Español
    Servidores: Google drive, Zippyshare, y Onedrive
  • Formato: Pdf,Epub,Mobi y más.

Descargar libro de Quarabel en pdf o epub Gratis

El inspector abandonó el lugar y Pablo cerró la puerta dirigiéndose después
a una de las ventanas para comprobar como se alejaba del lugar.
Cuando Pablo se quedó solo, sintió por unos momentos como si todo se
derrumbara a su alrededor. Además de no poder apartar de su cabeza a
Mónica y el estado en el que se encontraba, le seguían asaltando un montón de
dudas sobre todo lo que en realidad había ocurrido.
No alcanzaba a comprender por qué vigilaban su casa aquellos hombres y
qué les había llevado hasta allí. Nadie, excepto él y su mujer, conocían la
existencia de la pulsera y del tablet. Sin embargo, las sospechas sobre su
propia empresa cada vez eran más evidentes: el nuevo teléfono con tecnología
cuántica, el extraño personaje oriental que acompañaba siempre a su jefe, las
fotos de la tienda de antigüedades de Londres en su maletín, la palabra
Quarabel en la puerta de una de la salas de los laboratorios Leivoz, las

palabras de Alicia sobre el peligro que corría, el logo del nuevo teléfono….
demasiadas coincidencias. Y además la presencia de esos dos hombres que
siempre estaban cerca de los atentados. ¿Y por qué ocurrían esos atentados?
Ningún grupo los había reivindicado, ¿cuál era el objetivo entonces de aquella
barbarie sin sentido? ¿Y qué tenía que ver, si es que tenía algo que ver, con
todo aquello que le estaba pasando últimamente?
Abstraído en sus pensamientos llegó hasta el despacho que tenía habilitado
en su casa y en el que se encontraba su ordenador, lo encendió y buscó entre
las noticias de la web las relacionadas con el atentado.
Su asombro llegó al punto máximo cuando leyó un titular que para él
destacaba de todos los demás, con una imagen que le resultaba tremendamente
familiar:
“Continúa el misterio de las pulseras robadas. Primero fue en Londres,
después en Paris. En ambos casos desaparecieron misteriosamente las

pulseras que habían sido encontradas entre los restos del atentado. Ambas
idénticas en su forma, pero de distinto color. La policía sospecha que pueden
ser una importante clave para averiguar el origen de los atentados.”
Ahora sí que ya, no entendía absolutamente nada, una pulsera idéntica a la
suya había sido primero hallada entre los restos del atentado y luego robada
de la comisaría. ¿De quién podía ser y qué hacía en ese lugar?
Su cabeza empezó a dar vueltas, tratando de buscar una explicación
coherente que fuera atando todos los cabos sueltos que circulaban por su
mente. Hasta que de repente, recordó aquel pasaje de la historia que le contó
el viejo anticuario, en el que hablaba de las cuatro pulseras de distintos
colores que recibirían Gael y sus amigos. Delante de él tenía dos de ellas. En
el caso remoto de que su mente admitiera por un momento la veracidad de
aquella historia ¿cómo era posible que si sólo había cuatro, una fuera idéntica
a la suya?
Aturdido por sus pensamientos, se dio cuenta de que estaba completamente
solo en esta historia, no tenía la pulsera ni el tablet, ni tenía ni idea dónde
podían estar. Quizás la teoría del inspector pudiera ser cierta y estaban en
poder de aquellos hombres que perseguían a su mujer. Y sin esos objetos, ni
testigos, ¿quién iba a creer su historia? Además, se estaba relacionando las

pulseras con el atentado, lo cual de contárselo a alguien podía meterle en un
lío todavía mayor.
No tenía muchas opciones. Si al menos supiera, pensó, lo que había
averiguado su mujer. Sólo disponía del mensaje que le había enviado, que en
caso de caer en manos de la policía, además también podía comprometerla a
ella. ¿Cómo explicarles que hubiera enviado un mensaje sobre un atentado
antes de que este ocurriera?
En ese momento, se dio cuenta, ese mensaje no había sido él único. Mónica
había enviado otro después de aquél que en el momento de recibirlo no tuvo
mucho sentido para él:
“Busca en nuestro observatorio astronómico particular”
¿Qué quería decir? Parecía un mensaje en clave, como si presintiera el
peligro que corría y quisiera que nadie supiera excepto él a qué se estaba
refiriendo.
“Busca en nuestro observatorio astronómico particular” . Repitió en voz alta
esas palabras y de repente lo vio claro, había un banco en el jardín de la casa
desde el que ambos contemplaban las estrellas algunas noches, era como su
observatorio particular. Corrió hacia allí y levantó el asiento del banco bajo el

cual se ocultaba una especie de compartimento oculto, que normalmente
utilizaban para guardar libros, revistas y algunos objetos.
Cuando lo abrió, se sintió aliviado, al comprobar que Mónica había sido más
lista que sus perseguidores y que previendo una inminente situación de peligro
había decidido poner a buen recaudo el tablet y la pulsera, metiéndolos en un
sobre que llevaba escrito el nombre de Quarabel epub en el anverso.
Los cogió, cerró el compartimento y se sentó en el banco, tras lo cual sacó


Leer  ebook en online dando clic abajo

Si  lo que quieres es leerte   el libro en  linea  pues dejame decirte  que lo puedes hacer  dan clic en el  botón de abajo  y te redirige  hacia  donde podras  leerlo  sin ningún  problema  y ya muchos  lo   lo tiene  o lo están leyendo en este momento.

 online


PDF


EPUB


Libros Relacionados


Más  libros del mismo autor

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Si en verdad te gusta nuestros libros comparte con un botón de abajo nos ayudará a seguir creciendo muchas gracias por compartir!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *